¿Qué es una estrategia electoral?



En mi experiencia como Consultor Político, me ha quedado muy claro que la mayoría de los Candidatos y sus equipos de Campaña siempre hablan de la Estrategia, pero muy pocos entienden realmente qué es una estrategia electoral que sirva para ganar una elección.

Además, casi siempre los supuestos estrategas aseguran que no pueden mostrar la estrategia porque la tienen en el cerebro y que no la escriben porque temen que una copia pueda caer en manos de sus opositores. Y entonces, me pregunto, si la estrategia es tan secreta cómo le hacen para que los equipos de esa campaña sepan qué es lo qué les toca hacer para ganar la elección.

Pero siempre que hablo con los candidatos y sus estrategas de lo que ellos consideran su estrategia, me encuentro que regularmente lo que plantean no es una estrategia, sino una serie de ideas y ocurrencias, muchas veces sin lógica, con las que creen pueden ganar la elección.

Por eso siempre insisto en que, antes de empezar una campaña, y aún antes de empezar a diseñarla, es necesario saber qué sí es una estrategia electoral para ganar elecciones.

Yo sostengo que una estrategia electoral para ganar es aquella que responde de manera objetiva y adecuada estas tres preguntas:

1. ¿Cuáles son los mensajes (propuestas) que nos pueden ayudar a convencer a la mayoría de los electores para que voten por nosotros?

2. ¿Cuáles son los medios de comunicación que nos servirán para hacerle llegar nuestro mensaje a esa mayoría?, y

3. ¿Cuánto dinero necesitamos para transmitir de manera eficiente ese mensaje?

Desde mi punto de vista, por lo tanto, la estrategia es un documento que señala de manera muy precisa qué es lo que le vamos a decir a los electores para convencerlos de que voten por nuestro candidato. Esto después de que hemos hecho una adecuada investigación, misma que nos arrojó las preocupaciones de los electores y las soluciones que ellos estarían dispuesto a apoyar con su voto.

También debe decir cuáles son los medios adecuados para transmitir el mensaje. Si vamos a usar TV, radio, periódicos, volantes, correo directo, call centers, correo electrónico, redes de simpatizantes, etcétera.

Pero también debe contener un presupuesto bien definido que nos diga cuánto nos va a costar este esfuerzo de organización y comunicación, de dónde y cuándo vendrá el dinero.

Algo que no contenga las respuestas a estas tres preguntas podrás ser llamado como nos guste, pero nunca podrá decirse que es una estrategia para ganar una elección. Posted by Picasa

Cómo empezar una Campaña



Con mucha frecuencia me preguntan cuáles son el momento y la forma más adecuada de iniciar una Campaña Electoral. Pero generalmente cuando me hace esta pregunta es porque la campaña ya arrancó, la mayoría de las veces sin tener una estrategia definida y con un grave desorden.

Generalmente los candidatos y sus equipos gastan la mayor parte del tiempo que disponen, desde que son designados candidatos al día del inicio legal de la campaña, en festejos y negociaciones políticas y prácticamente nada de tiempo le dedican a generar una Estrategia que les permita conducir y coordinar todos los recursos de que dispondrán para ganar la elección.

A lo que equivocadamente le llaman muchos una estrategia electoral se reduce a elegir un logotipo, un slogan o frase de campaña, a escoger la foto oficial del candidato para los impresos y a ordenar una serie de materiales sin sentido y sin objetivos bien definidos.

Por eso es importante señalar que una Estrategia de Campaña se crea en base a un proceso previo de investigación, de reflexión y de pruebas que nos deben llevar a encontrar los Mensajes Claves que nos ayudarán a que la mayoría de los electores que acudirán a las urnas voten por nuestro candidato.

Una Estrategia de Campaña no puede diseñarse sin esa previa investigación y no hay nada (ni la intuición, ni las giras de contactos, ni la experiencia política, ni la sensibilidad social del candidato, ni los buzones de opiniones, ni las llamadas a los medios de comunicación) que pueda sustituir a la investigación para conformar una estrategia ganadora.

La investigación que se sustenta en Encuestas, Grupos Focales (Focus Groups), Entrevistas de Profundidad y la Investigación Sociodemográfica es la única que nos puede dar los insumos reales y objetivos para construir los Mensajes que habrán de convencer a la mayoría de votar por nuestra oferta.

Sólo la investigación debidamente realizada nos ayuda a evitar que los subjetivismos, el culto a la personalidad del candidato y otros supuestos que se generan en los candidatos y sus equipos nos desvíen del verdadero camino al triunfo.

Así, cuando la investigación nos ha ayudado a construir los mensajes adecuados para convencer a la mayoría de votar por nuestro candidato y hemos detectado cuáles son los medios de comunicación más adecuados para transmitir esos mensajes, nos comunicamos de manera adecuada con los electores y podemos entonces medir cuáles han sido los efectos de nuestra campaña.

En esta etapa entra de nuevo la investigación, que nos permitirá saber a ciencia cierta, y no con supuestos, cuál ha sido el resultado que hemos obtenido en nuestra campaña, lo que nos permite hacer los ajustes necesarios a tiempo para garantizar que vamos camino al triunfo.

De esta manera podemos responder a la pregunta de ¿cuándo y cuál es la forma más adecuada de empezar una campaña?, porque la respuesta es muy sencilla.

¿Cuándo?: cuando tengamos lista una verdadera Estrategia.

¿De qué forma?: en la forma que señale la propia Estrategia.

Mensaje y Slogan




Es frecuente entre los candidatos y sus equipos de campaña confundir Mensaje y Slogan (o Lema) de Campaña.

Cuando hablamos con los candidatos y sus equipos, normalmente uno los encuentra demasiado urgidos por definir el Slogan o Lema de Campaña, porque lo confunden fácilmente con el Mensaje de la Campaña y porque creen que éste tiene más importancia de la que verdaderamente tiene. Y esa confusión lleva a errores que tienen un impacto negativo grave en los resultados.

La confusión lleva con frecuencia a que los candidatos y su círculo cercano se sorprendan cuando el consultor les señala que el Slogan es lo menos importante en la mayoría de las ocasiones y que éste y el Mensaje no son el mismo. Por supuesto uno les hace la aclaración pertinente de que el Mensaje sí es el factor de fundamental importancia.

El Mensaje surge después de un proceso serio y responsable de investigación que nos permite saber cuáles son lo temas y el estado de ánimo del electorado, de la misma manera que nos indica, por segmentos de la población votante, cuáles de ellos son más proclives a votar por nuestro candidato y cuáles son los más reacios a darnos su voto.

Una vez terminada la etapa de la investigación y habiéndose analizado el material resultante podemos diseñar el o los Mensajes de la Campaña, que son básicamente la expresión de los temas más sensibles para el electorado en la etapa en la que se realizará la elección y nuestra posición contundente y diferenciada respecto de esos temas.

Un Slogan es esa frase corta que los candidatos y sus equipos tratan de repetir en todos los materiales de propaganda, pero que en la mayoría de las ocasiones el electorado ni siquiera alcanza a percibir porque se trata de un juego de palabras hueco y sin sentido.

Un buen Slogan de Campaña lo será si logra transmitir el Mensaje o los Mensajes que son el eje de nuestra estrategia y, por lo tanto, de nuestra Campaña. Si no sirve para transmitir el Mensaje, no será más que un capricho inútil. Si sirve para transmitirlo será una factor más de la comunicación, pero no será el elemento más importante de la Campaña.

Por eso siempre recomendamos no confundir Slogan con Mensaje, y dedicarle toda la atención y los recursos necesarios para encontrar el Mensaje que nos ayudará a convencer a la mayoría de los electores a votar por nosotros. Posted by Picasa

La Imagen del Candidato


Uno de los grandes engaños que se han difundido sobre Estrategia Electoral es aquella que asegura que la Imagen visual del Candidato es determinante para que la gente decida votar o no por él.

Según estas falsas promesas difundidas por los llamados expertos en Imagología, Imagen, Colorimetría, Vestuario y Cosmetología y algunos que se presentan como asesores de Marketing Político, si un Candidato es guapo, bien peinado, con buena figura física, bien vestido y con buenos modales tiene prácticamente el triunfo en la bolsa porque la gente prefiere a los hombres y a las mujeres atractivos a la hora de emitir su voto.

El sentido común nos dice, tan sólo con echar una mirada a la mayoría de los gobernantes que han ganado elecciones, que es falso que un Candidato guapo tenga ventajas sobre uno menos agraciado porque las motivaciones de los votantes son más complejas que las simples calificaciones estéticas de los contenientes.

No obstante la contundencia de la realidad existe una fuerte tendencia entre los equipos de los Candidatos de sobredimensionar los aspectos estéticos y de tratar de transformar la apariencia del contendiente.

En algunas ocasiones al Candidato se le pone en manos irresponsables que acaban transformándolo al grado de despersonalizarlo. En la mayoría de los casos estas transformaciones tienen un efecto de incomodidad en el Candidato, misma que se nota en su comportamiento.

Quien tiene verdadera experiencia y conocimiento en Campañas sabe que la Estrategia y el Mensaje adecuados son los instrumentos que pueden hacer que un Candidato gane una Elección, independientemente de la belleza de los contendientes o de la marca de ropa que usen.

Por eso es conveniente saber que no es lo mismo un Consultor Político que un Imagólogo, Cosmetólogo o asesor de Imagen. El primero ayuda a ganar Elecciones, los demás sólo sirven para alimentar el ego del Candidato.

Cómo Defenderse de una Campaña Negativa


Yo he venido sosteniendo que hacer Campañas Negativas efectivas es todo un arte, pero defenderse de una Campaña Negativa bien orquestada es un arte superior.

Cuando un Candidato es el objetivo de una Campaña Negativa, muchas veces tiende a desdeñarla y a dejar que ésta corra sin responder a ella. El ego del Candidato, que con frecuencia hace su aparición y mucho daño, le hace pensar que nadie creerá lo que de él se dice porque considera que su imagen es bastante positiva y sólida.

Generalmente es muy difícil encontrar dentro de los equipos de los Candidatos gente con las habilidades para desarrollar una buen Campaña Negativa en contra de sus opositores; y aún más difícil resulta encontrar a quienes tengan las habilidades que se necesitan para enfrentar con éxito una Campaña Negativa.

Por eso considero que es muy importante tener en cuenta algunas consideraciones respecto de cómo enfrentar una Campaña Negativa bien orquestada cuando nuestro candidato es el objetivo de una.

  1. Siempre debemos diseñar la Estrategia de la Campaña considerando como una posibilidad real la de que seamos objetivo de una Campaña Negativa de algunos o algunos de nuestros contrincantes.
  2. Desde antes del inicio de la Campaña debemos contar con información de nuestro contrincantes que nos permita hacer una Campaña Negativa en su contra si fuera necesario.
  3. Ayuda mucho que el Candidato le confíe al Consultor Político o a quien diseñe la Estrategia de la Campaña cuáles considera que pueden ser sus puntos débiles que podrían utilizar sus opositores en una Campaña Negativa para poder tener las posibles respuestas a los mismos.
  4. Cuando nuestros contrincantes emprenden una Campaña Negativa en nuestra contra nunca debemos reaccionar con desdén hacia la misma. Por el contrario, debemos hacer una evaluación objetiva de la misma. Esta evaluación debe responder las siguientes preguntas, ¿Qué tan grave es la acusación que nos señalan? ¿Cuál es el estado de ánimo del electorado respecto a la acusación que nos hacen? ¿Cuántos Electores recibieron el Mensaje Negativo? ¿Cuántos lo entendieron? ¿Cuántos podrían cambiar su decisión de voto por ese Mensaje Negativo? Es fundamental, por supuesto, que dicha evaluación se haga con base en elementos objetivos y no en suposiciones subjetivas del Candidato y su equipo.
  5. Una vez evaluado el efecto de la Campaña Negativa de la que somos víctimas, debemos considerar si los elementos que tenemos para nuestra defensa son lo suficientemente sólidos como para anular el daño recibido. La difusión de nuestra defensa deberá ser, por lo menos, de la intensidad de la difusión del Mensaje Negativo.
  6. Si los elementos de defensa que tenemos no son sólidos debemos emprender una fuerte Campaña Negativa en contra de nuestro contrincante para disminuir o anular los daños causados a nuestro candidato.
  7. Al responder a la Campaña Negativa que ha emprendido un opositor en nuestra contra, no debemos descuidar el desarrollo de la Estrategia de nuestra Campaña que diseñamos.
  8. Durante toda la campaña deberá funcionar un equipo de expertos en comunicación política (War Room) que deberá estar al pendiente de detectar y evaluar todo lo que se difunda de nuestro Candidato y sus contrincantes para proponer con oportunidad las reacciones convenientes.

Es importante aclarar que éstas son sólo algunas ideas generales y que no son aplicables como molde a cualquier situación de Campaña Negativa. Hemos puesto énfasis en este espacio que cada Campaña es diferente y que los casos particulares requieren decisiones y acciones también particulares.